En la Patagonia marítima, la maricultura abre oportunidades con el pez limón (Seriola lalandi), donde la empresa Aquagrow impulsa uno de los primeros programas de desarrollo con foco en capitalización genética y proyección productiva en Chubut. En el noreste argentino, el pacú se consolida como un hito de diversificación regional, con exportaciones realizadas por Romance, Pacú Teko y Rosamonte.
En síntesis, la acuicultura —y en particular la genética acuícola— se presenta como un vector concreto para diversificar la matriz productiva argentina, escalar el uso del conocimiento científico-tecnológico y generar empleo calificado. En ese marco, las provincias argentinas pueden avanzar en el diseño de estrategias de convergencia entre pesca extractiva y acuicultura, orientadas a complementar actividades, equilibrar presiones sobre los ambientes naturales y ordenar el desarrollo productivo bajo criterios de sustentabilidad, excelencia operacional y eficiencia económica.
El autor es exdirector Nacional de Acuicultura y asesor actual del Consejo Federal de Inversiones y Consultor del Banco Mundial

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