INTERNACIONALES

Flexibilidad laboral y teletrabajo: la respuesta política ante la caída de la natalidad, según estudio

A partir de datos recogidos en 38 países, la investigación realizada por economistas de universidades como Stanford y Princeton resalta que la organización flexible de la jornada incide en el aumento de nacimientos al facilitar la conciliación entre vida personal y obligaciones laborales

Flexibilidad laboral y teletrabajo: la respuesta política ante la caída de la natalidad, según estudio

La natalidad mundial registra mínimos históricos y la mayoría de los países ya no alcanza el nivel necesario para mantener estable su población. Según un informe demográfico publicado en The Lancet, la tasa global de fertilidad cayó a 2,2 hijos por mujer, y las proyecciones anticipan que descenderá hasta 1,6 hacia fin de siglo.

En ese sentido, las Naciones Unidas advierten que más de la mitad de los países registran menos de 2,1 nacimientos por mujer y que uno de cada cinco, entre ellos España, Italia o Corea del Sur, presenta cifras aún más bajas.

Ante ese panorama, un estudio internacional sugiere que el acceso al teletrabajo, incluso por solo un día a la semana, podría aumentar la tasa de fecundidad más que las políticas natalistas tradicionales.

Según el informe, elaborado por un grupo internacional de economistas de universidades como Stanford, Princeton, King’s College London y el Instituto Tecnológico Autónomo de México, este efecto sería especialmente notorio en países como España si se equiparan los niveles de teletrabajo a los de Estados Unidos.

Para llegar a estas conclusiones, los expertos analizaron datos de 38 países, utilizando microdatos de encuestas laborales globales, sondeos propios y estadísticas de población, nacimientos y fecundidad, según destaca La Vanguardia.

Los resultados muestran que, en los países analizados, cuando ambos miembros de una pareja pueden teletrabajar al menos un día a la semana, la tasa de fecundidad es un 14% mayor (0,32 hijos más por mujer) que la de parejas sin esa posibilidad.

En Estados Unidos, el aumento alcanza el 18% (0,45 hijos adicionales por mujer), una diferencia que los autores consideran significativa frente a las medias actuales. El estudio atribuye a la expansión del teletrabajo tras la pandemia tanto el incremento de nacimientos entre 2023 y 2025 como un mayor deseo de maternidad y paternidad.

Solo en Estados Unidos se estima que en 2024 hubo al menos 200.000 nacimientos más de los esperados en ausencia del aumento del teletrabajo. Una investigación reciente de la Universidad de Harvard confirma este hallazgo al identificar que la flexibilidad laboral, y en particular el teletrabajo, se asocia con una mayor satisfacción y una mejor planificación familiar.

El estudio, publicado en 2024, examinó a más de 10.000 familias en países de la OCDE y concluyó que la percepción de mayor control sobre los horarios y la reducción del tiempo de desplazamiento influyen directamente en la decisión de tener un hijo más.

Los autores sostienen que la posibilidad de organizar la jornada laboral desde casa “reduce la sensación de incompatibilidad entre desarrollo profesional y parentalidad”, lo que coincide con los resultados del consorcio internacional.

Los especialistas consultados subrayan que extender el teletrabajo hasta los niveles de Canadá, Reino Unido o Estados Unidos elevaría la fecundidad en Japón o Corea del Sur entre un 4% y un 5%. En Francia, Alemania e Italia, el incremento sería de entre un 2% y un 3%, lo que muestra diferencias según los contextos nacionales.

Para España, el economista Pablo Zarate, uno de los autores del estudio, calcula que alcanzar la prevalencia de teletrabajo de Estados Unidos supondría un aumento del 2,7% en la tasa de fecundidad.

Zarate, doctorando en Princeton y vinculado al Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, explica a La Vanguardia que “la capacidad de conciliar influye más que la intensidad del teletrabajo”. Según los microdatos revisados, las mujeres que teletrabajaron uno o más días a la semana entre 2023 y 2025 tuvieron 0,037 hijos más que quienes no tuvieron acceso a esa modalidad. En el caso de las estadounidenses, la diferencia asciende a 0,091 hijos.

El efecto es similar en los hombres: quienes trabajaron desde casa uno o más días tuvieron 0,070 hijos más que los que no lo hicieron y, en las parejas donde ambos teletrabajan, la fecundidad adicional es de 0,058 hijos.

Si se suman nacimientos reales y previstos, el impacto del teletrabajo se amplifica: la fertilidad total aumenta en 0,25 hijos para las mujeres y 0,23 para los hombres que pueden trabajar desde casa al menos un día a la semana.

En términos causales, los investigadores sostienen que lo determinante no es el número de días, sino la mera posibilidad de teletrabajar. Zarate insiste en que lo esencial es la conciliación familiar, más que la cantidad de días trabajados en remoto.

El informe atribuye este fenómeno a la reducción de los costes de tiempo y de coordinación necesarios para compatibilizar la vida profesional y la familiar. La Vanguardia apunta que el teletrabajo podría convertirse en la política de fomento de la natalidad más eficaz en países donde las estrategias habituales han sido insuficientes para revertir su descenso.

No obstante, los autores remarcan que, aunque facilitar el teletrabajo ofrece un beneficio considerable, esta medida por sí sola no detendrá la tendencia descendente de la natalidad observada en los últimos años.

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