Las exportaciones de crudo de Irán se han desplomado hasta su nivel más bajo en dos años, según datos de la firma de inteligencia de materias primas Kpler, justo la semana en que comenzaron las negociaciones clave con Estados Unidos en Ginebra, Suiza.
Durante enero el volumen de cargamentos iraníes con destino a China se redujo de manera abrupta, informó Amena Bakr, jefa de Energía de Medio Oriente y análisis OPEP+ en Kpler, al medio CNN.
La presión diplomática y económica sobre Irán es de larga data. Desde la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear en 2018, Washington intensificó las sanciones, apuntando principalmente al sector petrolero persa. Beijing, como principal comprador del crudo iraní, se convirtió en el último sostén relevante para una economía castigada por las sanciones occidentales.
El reciente endurecimiento de las restricciones estadounidenses busca incrementar el costo para Irán de continuar con su programa nuclear. Esta ofensiva coincide con un momento delicado: Teherán negocia en busca de un acuerdo que podría levantar todas las sanciones y revitalizar su economía, golpeada y dependiente de los ingresos petroleros.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, manifestó su expectativa de que Teherán y Washington logren dejar atrás años de hostilidad y confrontación para llegar a un entendimiento. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, sostuvo un encuentro con el responsable del organismo de control atómico de las Naciones Unidas, donde evaluó las iniciativas que tiene previsto llevar a las conversaciones indirectas con el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, en Suiza, según informó la televisión estatal iraní.
En una nota, los analistas de ANZ Group Holdings Ltd., Brian Martin y Daniel Hynes, declararon: “El mercado sigue inestable debido a las incertidumbres geopolíticas”. Añadieron: “Si la tensión en Oriente Medio disminuye o se logran avances significativos en la guerra de Ucrania, la prima de riesgo que actualmente pesa sobre los precios del petróleo podría reducirse rápidamente”.
Según el seguimiento de Kpler, el efecto de las sanciones sobre el flujo petrolero hacia China fue inmediato. Amena Bakr detalló a CNN que “las tensiones geopolíticas crecientes y el endurecimiento de las sanciones occidentales ralentizaron las cargas de crudo iraní al cierre de mes”.
Agregó que las exportaciones “probablemente caigan en enero por debajo de 1,35 millones de barriles diarios, un nivel no visto desde enero de 2024″. Este recorte marca un retroceso sensible para el comercio persa, que ya durante dos años enfrentó una lenta recuperación bajo sanciones multilaterales.
China, como único gran comprador, ha manejado con cautela el riesgo de depender de un suministro tan vulnerable. Pekín ha sabido aprovechar los descuentos que Irán debe ofrecer, mientras evalúa costos y ventajas en su propio juego geopolítico con Washington.
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