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De expediciones científicas a patrullas danesas: debate político sobre soberanía en el mayor Parque Nacional del mundo

Científicos y equipos de control ambiental documentan especies únicas, enfrentan temperaturas extremas y registran fenómenos naturales en este impactante territorio de Groenlandia. Los detalles de una región donde solo unos pocos logran acceder

De expediciones científicas a patrullas danesas: debate político sobre soberanía en el mayor Parque Nacional del mundo

El Parque Nacional del Noreste de Groenlandia sobresale no solo por ubicarse en una de las zonas más septentrionales y remotas del planeta, sino también por su extensión: con 972.000 kilómetros cuadrados es el parque nacional más grande del mundo.

Este vasto territorio, en gran parte inexplorado, reúne enormes bloques de hielo, montañas nevadas y miles de especies vegetales y animales capaces de soportar las condiciones extremas del Ártico. El parque ocupa más del 38 % de la isla, siendo cinco veces mayor que Uruguay y unas treinta veces más extenso que Bélgica.

Creado el 22 de mayo de 1974, el Parque Nacional del Noreste de Groenlandia tenía una superficie de 700.000 kilómetros cuadrados y abarcaba la jurisdicción del antiguo municipio de Ittoqqortoormiit. Tras su declaración como Reserva Internacional de la Biosfera en 1977, en 1988 su extensión se amplió con la incorporación de 272.000 kilómetros cuadrados del antiguo condado de Avannaa. Desde entonces, el parque conserva el récord de mayor extensión entre las áreas protegidas del planeta.

En esta región no existen residentes permanentes. Tradicionalmente solo grupos limitados de personal transitorio han ocupado el parque, incluidos equipos de la agencia oficial ambiental de Groenlandia, el Departamento de Medio Ambiente y Naturaleza de Groenlandia, y patrullas de la Slædepatruljen (élite danesa encargada de la vigilancia ártica). Sus miembros aseguran la conservación y la seguridad ambiental del área durante períodos acotados.

Las condiciones meteorológicas del Parque Nacional del Noreste de Groenlandia son especialmente rigurosas. En invierno las temperaturas suelen bajar de los -20 °C, mientras que en verano rara vez superan los 10 °C. Quienes acceden al parque —en su mayoría científicos o personal autorizado— deben prepararse para el frío intenso, las frecuentes tormentas de nieve y un entorno que exige máxima autosuficiencia.

En el pasado reciente, alrededor de 40 personas transitaban sus instalaciones para tareas de control y patrullaje. Actualmente, solo residen allí 27 profesionales, distribuidos en distintos puestos o estaciones de resguardo.

El Parque Nacional del Noreste de Groenlandia alberga una notable biodiversidad adaptada a la dureza del Ártico. Se registran poblaciones robustas de morsas, bueyes almizcleros y distintas especies de focas (arpa, barbuda y anillada), que aprovechan tanto el litoral como las superficies interiores heladas. La fauna terrestre incluye lobos árticos, liebres árticas, zorros árticos, armiños y lemmings de collar.

Durante ciertas temporadas es posible avistar ballenas blancas y narvales en el mar adyacente, así como aves poco comunes de la región polar, lo que subraya la importancia ecológica del parque. Además, la zona es reconocida por formaciones rocosas antiguas, entre ellas los estratos visibles de Segelsallskappet, y por la posibilidad de observar auroras boreales sobre el horizonte durante la primavera y el verano, épocas de máxima oscuridad.

Los científicos han documentado cambios notables en la presencia de especies: las poblaciones estables de renos desaparecieron del parque en 1900, mientras que las de lobos marinos dejaron de registrarse en 1934. No obstante, en ocasiones se detectan ejemplares aislados de estas especies, fruto de desplazamientos naturales.

El acceso al Parque Nacional del Noreste de Groenlandia es considerablemente más restringido que en otros sectores de la Groenlandia oriental, como Scoresby Sund. Para ingresar es imprescindible tramitar permisos especiales otorgados por las autoridades locales.

Las visitas al parque suelen organizarse por operadores polares como Oceanwide Expeditions, que estructuran expediciones bajo estrictos controles de seguridad y respetando los protocolos ambientales.

Las travesías típicas comienzan con el embarque en Longyearbyen, en el archipiélago noruego de Svalbard (Spitsbergen), y concluyen en Akureyri, Islandia. Durante el trayecto, los viajeros pueden explorar tanto las zonas costeras como el interior del parque, accediendo a panoramas comparables con los de las islas subantárticas de Georgia del Sur.

Esta región constituye un referente en investigación científica y exploración polar, ofreciendo a una minoría de visitantes la oportunidad de experimentar de cerca las particularidades del Ártico.

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