Estudiantes iraníes vuelven a corear consignas antigubernamentales
Este sábado, miles de estudiantes iraníes se movilizaron nuevamente contra el régimen: corearon consignas antigubernamentales y se enfrentaron a las fuerzas de seguridad en una nueva muestra de ira contra los líderes religiosos del país, en medio del aumento de tensiones entre la República Islámica y Estados Unidos.
Usuarios en redes sociales reportaron que los estudiantes de la Universidad Tecnológica Sharif marcharon gritando “Muerte a Ali Khamenei”, “Muerte al dictador”, “No tengans miedo, estamos todos juntos” y “Libertad”, entre otras consignas.
Iran International informó que las fuerzas del régimen empezaron a reprimir —una vez más— a los manifestantes para dispersar la marcha.
Las concentraciones en universidades, registradas por medios locales y de la diáspora, sucedieron tras un movimiento de protesta masivo que el mes pasado fue reprimido por el régimen y que dejó miles de muertos.
La represión llevó al presidente estadounidense, Donald Trump, a amenazar con una intervención militar; sin embargo, sus advertencias terminaron concentrándose en el programa nuclear de Irán, que los gobiernos occidentales temen esté destinado a producir una bomba.
Estados Unidos e Irán reanudaron recientemente conversaciones mediadas por Omán para intentar alcanzar un acuerdo, pero Washington aumentó al mismo tiempo su presencia militar en la región, enviando dos portaaviones, aviones y armamento para apoyar sus advertencias.
Vídeos geolocalizados por AFP en la principal universidad de ingeniería de Teherán mostraron enfrentamientos entre multitudes el sábado, mientras la gente gritaba “bi sharaf” (vergonzoso) en farsi.
Imágenes difundidas por el canal de televisión en persa Iran International, con sede fuera del país, también exhibieron a una gran multitud coreando consignas antigubernamentales en la Universidad Tecnológica Sharif.
Los iraníes habían retomado las consignas de protesta a comienzos de esta semana para conmemorar el 40.º día desde que miles de personas murieron, cuando la ola de manifestaciones alcanzó su punto álgido los días 8 y 9 de enero.
Según medios locales, volvieron a juntarse en varias universidades de la capital el sábado.
Los disturbios comenzaron en diciembre a raíz de prolongadas dificultades económicas, y derivaron en manifestaciones masivas antigubernamentales que las fuerzas de seguridad reprimieron con violencia.
Las autoridades clericales reconocen más de 3.000 muertes, aunque sostienen que la violencia fue provocada por “actos terroristas” instigados por los enemigos de Irán.
Sin embargo, la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, ha registrado más de 7000 muertes durante la represión, la gran mayoría de ellas manifestantes, aunque el número podría ser mucho mayor.
Las autoridades iraníes reconocieron en un primer momento la legitimidad de las demandas económicas, pero cuando el movimiento adquirió un tono abiertamente antigubernamental, acusaron a sus archienemigos —Estados Unidos e Israel— de fomentar los “disturbios”.
El medio local Fars informó que lo que debía ser una “sentada silenciosa y pacífica” el sábado, en memoria de los asesinados, fue interrumpida por personas que coreaban consignas como “muerte al dictador”, en alusión al líder supremo de Irán.
Un video publicado por Fars mostró a un grupo que, cantando y ondeando banderas iraníes, se enfrentó con una multitud enmascarada que era contenida por hombres vestidos de traje.
Ambos grupos sostenían lo que parecían ser fotografías conmemorativas. – Conversaciones y amenazas –
Desde la ola inicial de protestas, Estados Unidos e Irán han intercambiado amenazas de acción militar.
Trump envió el portaaviones USS Abraham Lincoln a la región, acompañado por una flotilla de 12 buques de apoyo, mientras que un segundo grupo de portaaviones, encabezado por el USS Gerald R. Ford, se dirige hacia la zona a través del Mediterráneo.
Estados Unidos también ha redesplegado decenas de aviones de combate en Oriente Medio, donde mantiene varias bases, al tiempo que refuerza sus defensas aéreas y terrestres.
Esta intensificación de las hostilidades busca presionar a las autoridades iraníes para que lleguen a un acuerdo sobre el programa nuclear del país, pese a que ambas partes han mantenido conversaciones al respecto.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, dijo esta semana a medios estadounidenses que, tras la última ronda de negociaciones en Ginebra, Irán presentaría un borrador de propuesta de acuerdo, y aseguró que “en los próximos dos o tres días, estará listo”.
Araghchi también afirmó que “EE. UU. no ha solicitado un enriquecimiento cero” de uranio, en contradicción con las declaraciones de funcionarios estadounidenses.
Trump sugirió el jueves que ocurrirían “cosas malas” si Teherán no alcanzaba un acuerdo en un plazo de 10 días, plazo que luego amplió a 15.
Irán niega que intente fabricar armas nucleares y asegura que su programa es pacífico, aunque insiste en su derecho a enriquecer uranio con fines civiles.
El medio estadounidense Axios informó esta semana, citando a un alto cargo estadounidense anónimo, que Estados Unidos estaría dispuesto a considerar un acuerdo propuesto que solo permitiera un “enriquecimiento pequeño y simbólico”.
Una ronda previa de diplomacia nuclear entre EE. UU. e Irán, el año pasado, se vio interrumpida por la sorpresiva campaña de bombardeos de Israel contra la república islámica.
Estados Unidos finalmente se sumó a su aliado, atacando instalaciones nucleares clave antes de declarar un alto el fuego.
(Con información de AFP)



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