Una explosión se produjo este viernes en la Escuela Superior de Gendarmería, en el barrio porteño de Monserrat. El hecho ocurrió cuando personal de la institución manipuló un paquete que había llegado al edificio cuatro meses antes. Como consecuencia, cuatro efectivos resultaron heridos.
El episodio se registró al mediodía en la sede de la Escuela Superior de Gendarmería Nacional “General de Brigada Manuel María Calderón”, ubicada en Paseo Colón 500, cerca de la intersección con México.
El comandante mayor retirado y exdirector de la institución, Diego Gasparutti, había ido al edificio para saludar a sus compañeros en la víspera del aniversario de la creación de la Escuela Superior —fundada el 21 de febrero de 1957— y para retirar algunas pertenencias, publicó el diario La Nación.
Al subir al piso 11 le entregaron una encomienda del tamaño de un libro. Mientras continuaba su recorrido se cruzó con el comandante mayor Morillo, actual director de la Escuela, y durante la charla Gasparutti abrió el paquete. La explosión se produjo de inmediato al manipular el envoltorio.
Junto a esa encomienda había otros dos paquetes que también habían sido recibidos, aunque no fueron abiertos; más tarde, personal de la Policía Federal realizó una inspección preventiva en el lugar y determinó que no contenían explosivos.
A las 13:24 se convocó al Sistema de Atención de Emergencias Médicas (SAME), que asistió a los cuatro heridos. Gasparutti y Morillo fueron trasladados al Hospital Argerich con quemaduras. Morillo presentó heridas en el pecho, que se manifestaron como marcas rojas en la piel y hematomas. El tercer herido recibió atención clínica en el lugar y al cuarto se le administró oxígeno. Todos están fuera de peligro.
Se montó un importante operativo en la cuadra por parte de la Policía de la Ciudad, que perimetró la zona. Además, la Brigada Especial Federal de Rescate y la División de Explosivos de la Policía Federal se movilizaron al lugar, consignó el diario La Nación.
En total se evacuaron 320 personas: 120 del edificio de Paseo Colón 533 y 200 del inmueble contiguo en la misma calle, en el 525. El corte de la vía provocó demoras en la zona, especialmente en las avenidas Belgrano e Independencia.
La Escuela de la GNA es el centro donde los gendarmes —que son oficiales— cursan para ascender en la carrera. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se acercó a las inmediaciones y permaneció allí aproximadamente 20 minutos.
Luego se retiró sin dialogar con la prensa. Mientras tanto, importantes funcionarios —como los jefes de Gendarmería, Claudio Miguel Brilloni, y de la PFA, Luis Alejandro Rolle— se encuentran en el lugar.
Un hombre que trabaja en el edificio contiguo relató a LN+ cómo vivió la situación: “Yo estaba almorzando y vi que llegó el SAME y se llevaron a una persona en camilla, también a un gendarme con oxígeno. Nosotros estamos en el edificio pegado a ellos y no se escuchó la explosión”, señaló.
Interviene el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nro. 8, a cargo del Dr. Marcelo Martínez De Giorgi, con la Secretaría nro. 15, a cargo de la Dra. Verónica M. Lara. Dispuso actuaciones a cargo de la Policía Federal. El Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA), especializado en el análisis de explosivos y artefactos complejos, está realizando las tareas periciales.
En tanto, el Ministerio de Seguridad continúa trabajando junto a la Justicia y las fuerzas intervinientes para esclarecer lo ocurrido.
Víctimas
La víctima del atentado fue el comandante mayor retirado Diego Gasparutti, exdirector de la Escuela Superior, quien se había jubilado antes de la recepción de ese paquete dirigido a su nombre. Hoy pasó por su antigua unidad para recoger algunas pertenencias y se enteró de la encomienda que estaba guardada. El comandante mayor Morillo estaba a su lado en el momento en que se abrió el paquete, según fuentes que conocen lo ocurrido en un edificio que también alberga oficinas del Ministerio de Seguridad de la Nación.
El mecanismo de detonación fue similar al de una carta-bomba: la rotura del envoltorio cierra un circuito y detona el artefacto. Peritos de la Policía de la Ciudad y de la Policía Federal trabajaron en el lugar tanto para evacuar la zona como para iniciar las pericias sobre la bomba. El juez Marcelo Martínez de Giorgi delegó la investigación en la Unidad de Investigación Antiterrorista de la PFA, publicó el diario La Nación.
Otros dos paquetes, también conservados desde hacía tiempo y dirigidos al comandante mayor retirado Gasparutti, fueron detonados de forma preventiva por especialistas en explosivos; en su interior no se hallaron rastros de pólvora. De ese modo, se determinó en principio que solo una encomienda contenía el artefacto.
Según la reconstrucción de los investigadores, Gasparutti —que se habría retirado a fines de 2024— pasó por el edificio de Paseo Colón 533 para saludar a sus excamaradas y subordinados porque mañana se conmemoraba el aniversario de la creación de esa escuela.
En esa circunstancia le informaron que había una encomienda guardada desde hacía un tiempo. Desde la ayudantía le entregaron el paquete a Gasparutti, quien inicialmente decidió no abrirlo y se dirigió a saludar al actual director, el comandante mayor Morillo. Aparentemente, durante parte de la charla en el piso 11, Gasparutti abrió el paquete que le explotó en el rostro. Por proximidad, Morillo también resultó afectado.
De acuerdo con fuentes que conocen lo ocurrido, Gasparutti habría sufrido heridas en el pecho y el rostro por las esquirlas de metralla provocadas por el estallido de un cilindro metálico.
Los investigadores intentan determinar si el blanco del atentado era directamente el comandante Gasparutti o si el objetivo era golpear a la Gendarmería con un estallido en uno de sus centros de formación de oficiales.
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