Mientras que la denuncia por violencia de género contra elcolombiano Sebastián Villa, integrante del plantel de Boca Juniors, sigue sucurso por vía judicial, los clubes de fútbol todavía muestran diversasdificultades para poder dar una respuesta que promueva la ampliación dederechos. Es notoria la falta de una reacción institucional y la realidad esinnegable: el fútbol argentino no sabe -o no quiere- reaccionar ante esteescenario. La AFA, claro, tampoco.
El de Villa es el último eslabón en una cadena de casos queva en aumento. Durante los últimos años, diversos jugadores han sidodenunciados en la Justicia o acusados en redes sociales por golpear, maltrataro dañar psicológicamente a sus parejas. Alexis Zárate, Agustín Rossi, RenzoSarabia, Ricardo Centurión, Lucho González, Edwin Cardona, Frank Fabra, WilmarBarrios, Rafael Santos Borré, Jonatan Cristaldo, Lucas Mancinelli y LautaroAcosta son algunos de los últimos ejemplos. A nivel clubes, en general, lasdecisiones suelen pasar por patear la pelota para adelante.
“El fútbol es y ha sido históricamente en nuestrasociedad un deporte masculinizado. También las prácticas que hay a sualrededor: las barra bravas, las lógicas del aguante, el folklore de lashinchadas y las canciones de cancha no hacen más que reforzar estos estereotipos.El problema no es el fútbol en sí mismo, sino las lógicas patriarcales quecirculan en los planteles de jugadores y en los propios consumidores deldeporte. El objetivo entonces es desarmar, deconstruir esas lógicas que imperanen toda la sociedad y que en ciertos ámbitos se exacerban”, explica a LANACION Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad.
La falta de reacción de Boca
La denuncia de Daniela Cortés a Villa tuvo como respuestadel Boca un comunicado oficial escueto e insuficiente, pero un apoyo masivo degran parte de la sociedad a la iniciativa del espacio Feminismo Xeneize de que”la violencia no juega más”. “Formamos parte de la vida políticay social del club. Sabíamos que una mujer estaba en riesgo y buscamos la manerade que ella no esté sola. Realmente fueron muchas horas de angustia ymiedo”, detalla a este medio Mercedes Palazzo, miembro del colectivo.”Tenemos la fuerza suficiente para afrontarlo, algo que no pasaba cuandohubo denuncias contra Cardona, Fabra y Barrios. Pero la dirigencia anterior, encomplicidad machista, les ofreció abogados y taparon los hechos”, remarca.
Boca tiene un departamento de inclusión e igualdad ycoordinadora del área de género, desde diciembre de 2019, cuando la lista deJorge Ameal, Mario Pergolini y Juan Román Riquelme ganó las elecciones, perotodavía no se pronunció oficialmente. Antes del cierre del club por la pandemiade coronavirus se había comenzado a trabajar en el protocolo. “Ahoradecidieron redactar un comunicado en el que no se ponían a disposición de lavíctima ni tampoco repudiaban la situación de violencia. Pedimos que acompañena Daniela, separen a Villa del plantel y cuando avance la causa le rescindan elcontrato. Y que luego se avance en el protocolo”, agrega Palazzo.
Hasta hoy, Rosario Central, Newell’s, San Lorenzo, Vélez,Racing y Huracán -que se sumó en las últimas horas- son las únicas entidades deprimera que cuentan con protocolos de acción para casos de violencia de género.Además, en marzo, la AFA presentó su Departamento de Equidad y Género y anuncióque se encontraba trabajando en la concreción de un proyecto. “La sociedadha tomado conciencia de la gravedad del tema, y los clubes ya no puedenapartarse de eso. Debemos partir desde la educación con perspectiva de género eigualdad. Por eso, este trabajo debe iniciarse ya desde la enseñanza a los niños”,aporta la abogada Paula Ojeda, responsable del área de violencia de género deVélez.
El ejemplo de Vélez
La entidad de Liniers marcó un precedente importante al serel primer club en tener un área especializada. Además, es clave que lo hayaañadido dentro de su estructura permanente. La idea surgió en 2018, cuandoOjeda le presentó un proyecto al presidente Sergio Rapisarda. Este año, apartir de la llegada de Ricardo Centurión a Liniers -Ojeda no había estado deacuerdo en la incorporación-, pudieron sumar a los contratos de los futbolistasuna cláusula de rescisión en caso de que no cumplan con el “protocolo deacción institucional ante situaciones de violencia de género, discriminación,hostigamiento, acoso y abuso sexual”. Ante esto, surge la inquietud: ¿tuvieroncharlas con Centurión? “Sí, por supuesto. En Vélez se hace muchacontención a los jugadores”, explica Ojeda.
“Lamentablemente tenemos muchos antecedentes en laArgentina porque el fútbol es parte y reflejo de nuestra sociedad. Tambiénsurgen los conflictos de intereses. Toda comisión directiva debe saber el costopolítico que va a pagar. Porque rescindir algunos de esos contratos haría quelos clubes pierdan millones de dólares. Pero es allí donde se deberíancomprometer con estas cuestiones, aunque eso signifique pagar un costo, y esecosto muchas veces puede ser muy alto. Lamentablemente es más fácil mirar parael costado, esperar que pase el bullicio y que todo continúe como antes”, apuntaOjeda.
En diciembre de 2019, Racing anunció la implementación de unprotocolo. Un mes antes, Cristaldo había sido acusado y denunciado de violenciapor su pareja, madre de sus dos hijos. A tal punto que le dictaron una orden derestricción perimetral. El club decidió darle cinco días de licencia. A lospocos días ingresó en un partido contra Lanús y su presencia generó un fuerterechazo en redes sociales.
En noviembre pasado, Central y Newell’s ya habían puesto enpráctica, a través de sus secretarías especializadas, experiencias similares. YSan Lorenzo, en febrero de 2020, resultó el último club de la Superliga enponer en marcha una Subcomisión de Género. “Fuimos el primer club grandedel país que ha lanzado un protocolo de prevención y acción institucional. Eneste espacio, entre otros, hay tres vocales mujeres. Actualmente se estánlanzando jornadas de capacitación virtuales tanto para la dirigencia, empleadosy colaboradores del club, a fin de dar a conocer el mismo y generar lasherramientas necesarias para poder abordar los casos que pudieran presentarse,garantizando un correcto acompañamiento del denunciante o la denunciante”,explican desde el Ciclón.
“Desde el Ministerio MMGyD estamos diseñando políticasde prevención para generar -en articulación con clubes y espacios deportivos-ámbitos de capacitación y reflexión. La idea es promover la elaboración deprotocolos contra la violencia por motivos de género. Sabemos que hay variasinstituciones que ya avanzaron en este sentido. Sin embargo, necesitamos uncompromiso profundo por parte de las dirigencias de los clubes de fútbol paraque además de hacer campaña y mostrarse sensibles públicamente con el tema dela violencia de género luego puedan generar cambios reales y concretos quemodifiquen las prácticas. Hay una enorme responsabilidad de quienes conducenlos clubes de fútbol hoy en la Argentina. Desde aquí ya estamos trabajando conel Ministerio de Turismo y Deporte”, subraya Gómez Alcorta.
Patronato, con mano firme: el caso Mancinelli
En ese sentido, Patronato resultó ser uno de los clubes queactuó con mayor firmeza. En el último año, Lucas Mancinelli fue denunciado enParaná por su pareja por lesiones: al volante se le aplicó una restricción parano poder acercarse a la víctima, la institución lo licenció y a los tres mesesle rescindió el contrato. Hoy, el jugador de 30 años milita en Deportivo Cuencade Ecuador. “Se decidió en comisión directiva porque pensamos que era lomás pertinente. Además, creíamos que en el plantel no iba a caer bien sireintegrábamos al futbolista”, explica Gustavo Abdala, gerente general dePatronato.
“En la ciudad las repercusiones fueron favorables, lagente esperaba eso y por otro lado nosotros formamos parte de un club católico.El cuerpo técnico también estuvo de acuerdo y tuvimos reuniones previas con loscapitanes para explicarles cómo íbamos a proceder. Se les dejó en claro que esodebía servir como ejemplo, y no sólo para casos de violencia, sino para laconducta que tiene que llevar un deportista. No nos iba a temblar la mano pararescindir un contrato, sea quién fuere. Imaginate que Mancinelli era titular ynos costó mucho conseguir un buen reemplazo. Pero la buena conducta está antesque todo”, añade Abdala.
En diciembre de 2019, la Suprema Corte de JusticiaBonaerense ratificó la condena por seis años y medio de cárcel efectiva paraAlexis Zárate, ex futbolista de Independiente y Temperley, por haber violado en2014 a Giuliana Peralta, quien era la novia de su entonces compañero MartínBenítez. Luego del episodio, el jugador había viajado para jugar en el FKLiepaja de la liga de Letonia, de donde tuvo que regresar por pedido de laJusticia. Ahora no puede salir del país.
Temperley es otro de los pocos clubes del fútbol argentinoque tiene aprobada su Área de Género por la comisión directiva desde el 2018.”Cuando Zárate estaba en el club, en 2017, en un primer momento se optópor esperar una decisión judicial, dado que él tenía un contrato laboralfirmado y eso conllevaba obligaciones de ambas partes. Luego, Alberto Lecchi,que era el presidente en ese momento, decidió junto a sus pares licenciarlo portiempo indefinido y apartarlo del plantel”, subraya Dana Hernández, exjefa de prensa del Gasolero y referente del Área de Género. Al poco tiempo, alfutbolista se le rescindió el contrato.
En la Argentina hay sólo un 6{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} de mujeres en las comisionesdirectivas de los clubes y una presidenta, Lucía Barbuto, en Banfield. Sinembargo, se formaron distintas agrupaciones feministas. En general, además delprotocolo, lo que las mujeres solicitan es la aplicación de la ley conocidacomo “Micaela”, promulgada luego del femicidio de Micaela García en2017. ¿De qué se trata? “Es la capacitación obligatoria en la temática degénero y violencia contra las mujeres para todas las personas con poder dedecisión, entrenadores y profesores”, apunta Ojeda.
El último club en sumarse a los proyectos fue Huracán (eljueves), que aprobó su primer protocolo contra la violencia de género.”Por primera vez en la historia del Globo, un colectivo feminista ajeno alas agrupaciones políticas logra ingresar un proyecto propio para que setrabaje y se apruebe de manera unánime en la comisión directiva: a partir dehoy, nuestro club es un lugar más inclusivo y seguro”, escribieron desdeHuracán Feminista.
El pedido de las mujeres es concluyente: que los dirigentesasuman con voluntad política la tarea de trabajar con sinceridad para erradicarla violencia de género en el fútbol.




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